Hipertexto y narrativas en la red.
“El hipertexto”1
La escritura y la lectura se han producido y transmitido siempre de forma
secuencial porque así lo exigían las distintas tecnologías que les servían de
soporte. Con la aparición de la tecnología hipertextual, la pantalla se ha
convertido en el principal soporte de visualización ya que permite la multisecuencialidad característica
del hipertexto, haciendo de la pantalla un soporte que entra en franca competencia
con el papel -que deja de ser el soporte privilegiado- y, por extensión, con el
formato que se ha considerado hegemónico como vía y soporte del conocimiento:
el libro. Esta circunstancia ha llegado a desencadenar los temores y fobias de
muchos agoreros que pregonan no
sólo la muerte del libro, sino también la del pensamiento "racional".
El hipertexto no elimina el libro, sino que expande los modos de lectura y
escritura, crea nuevos soportes, nuevos formatos de almacenamiento y
procesamiento de textos, nuevas funcionalidades, y aporta nuevos modos de
expresión, acceso a la información y vías para adquirir y compartir
conocimiento. Por otro lado, el hipertexto favorece nuevos modos de edición y
publicación y hoy cualquier persona, con unas herramientas mucho más sencillas,
fácilmente accesibles y menos costosas que en épocas anteriores, se puede
convertir en editor, "impresor" y distribuidor de sus propias obras.
El mundo de la edición se ha modificado notablemente gracias a los ordenadores.
La nueva impresión digital en papel o en otros medios o formatos de texto
electrónico como los ebooks o los archivos .pdf y,
sobre todo, la publicación y difusión de hipertextos en la Web, han
revolucionado no sólo el mundo del libro y de la edición, sino también todo el
universo relacionado con las ciencias de la información y la documentación: las
bibliotecas, las técnicas documentales, el periodismo, la formación, educación
e investigación, y todas las formas de acceso a la información, el conocimiento
y la cultura. Podríamos decir, al referirnos a la propiedad de digitalizar
cualquier modalidad de expresión humana (habla, sonidos, música, imágenes,
expresiones corporales, etc.), que: "Nunca un impresor contó con unas
planchas alfabéticas y sígnicas tan polivalentes y tan multiculturales como
la codificación digital". El pasó de los medios lineales (analógicos) a
los medios no lineales (digitales), cambia la producción y el acceso al
contenido informacional, pero también la forma de expresión de los contenidos.
Para algunos autores, la escritura ordinaria suele ser secuencial porque el
habla es secuencial y porque los libros se leen de forma secuencial, pero creen
que la estructura de las ideas no es secuencial, sino que nuestra mente
funciona por asociación. El hipertexto vendría, entonces, a corroborar esa
idea. En la posición extrema a los defensores de la no secuencialidad o
multisecuencialidad, se encuentran otros autores y pensadores que critican
la fragmentariedad,
la discontinuidad, la hipotaxis 2
y el texto descentrado a que puede dar lugar la expresión hipertextual.
Mientras que unos teóricos valoran la muerte del autor y del texto tradicional
y pregonan el triunfo del lector, otros teóricos de signo contrario preconizan
la aparición de un lector y un sujeto descentrado, inconexo, fruto de la
dispersión conceptual de la nueva textualidad del hipertexto. Según estos
últimos autores, el desarrollo cognitivo, la reflexión y el análisis crítico se
relacionan con la capacidad de pensar mediante argumentos proposicionales y
para la formación y el conocimiento se ha considerado de vital importancia la
propia existencia y forma de organización del texto impreso que permite un
desarrollo lineal y argumentativo del discurso secuencial. El hipertexto, por
tanto, rompería con el pensamiento lógico, argumentativo y racional.

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